Pensar qué podría salir mal
Bueno! con estos dos minutos de lectura, vamos a entrenar el pensamiento estratégico.
Durante años nos enseñaron que la estrategia era:
Visión a 5 años → diagnóstico → objetivos → planes → indicadores → presupuesto → comité → PowerPoint.
Y que si hacíamos eso “bien hecho”, el futuro iba a obedecer. Hoy sabemos que eso es una fantasía elegante.
Un punto de partida diferente
No empieces preguntando: ¿Dónde queremos estar en 5 años?
Empieza preguntando: ¿Qué podría salir mal y matarnos antes?
- ¿Qué pasa si el dólar se dispara?
- ¿Qué pasa si el proveedor clave quiebra?
- ¿Qué pasa si el salario mínimo sube otro 20%?
- ¿Qué pasa si la demanda cae 30%?
- ¿Qué pasa si nuestro mejor cliente se va?
Esto nos ofrece otra perspectiva de pensamiento estratégico. Pensar en nuestras fragilidades para determinar acciones.
Como decía Charlie Munger: Todo lo que quiero saber es dónde voy a morir, para nunca ir allá.
Pensar qué podría salir mal te obliga a escoger mejor
Cuando haces este ejercicio: “¿Qué podría salir mal?”
automáticamente aparecen las verdaderas decisiones estratégicas:
- Entonces no podemos depender de un solo proveedor
- Entonces necesitamos más caja que utilidades
- Entonces no podemos crecer sin margen de contribución
- Entonces este producto no es estratégico aunque venda mucho
- Entonces este cliente es un riesgo sistémico
Ahí está una buena fuente para hacer estrategia. En unas decisiones fuertes. En conversaciones incómodas.
Bueno, piensa entonces Qué podría salir mal en tu carrera profesional, en tu empresa... áctua para minimizar la probabilidad.
Nos leemos pronto
Recuerda cada semana entrenamos el pensamiento financiero, estratégico y analítico para pensar mejor para decidir mejor. Comparte esto a quién le interese tomar mejores decisiones en sus empresas y carreras profesionales.